Crónica viernes 29 de agosto
Queridos padres, madres, abuelos, amigos y resto de peregrinos,
Ya por la mañana los primeros peregrinos, montados en sus furgonetas, han empezado a desfilar uno detrás de otro hacia Barcelona. Lo primero y más importante ha sido la celebración de la Santa Misa antes de partir hacia casa, seguida de un escueto desayuno. Después, las familias han empezado a desfilar formando una caravana que debía hacer una parada para descansar en Vallecrosia esta noche.
El resto de peregrinos hemos cogido el autobús que nos ha dejado cerca de Santa Maria Maggiore y nos hemos dividido en distintos grupos. Los Seniors han ido por su cuenta mientras que los monitores y resto de PSPs han ido por otro lado. Al final, se iban encontrando en las distintas iglesias y monumentos que visitaban en por la zona, como la Basílica de San Pietro en Vincoli o Santa Maria de Trastevere, barrio por el que han paseado los monitores y PSPs antes de ir a reunirse con todos en Casa Pastor Bonus para comer. En total unos 12 km de paseo. Parece que estos chicos recuperan fuerzas realmente deprisa.
Paralelamente, el grupo de Whatsapp de furgonetas echaba humo. Que si encontramos pizzerías, que si no hay demasiadas retenciones, que el autoservicio es el precio barato en las gasolineras italianas... La verdad es que los padres de nuestras parroquias parecen tenerlo todo bajo control. A la llegada se han dividido en dos casas distintas que hay en Vallecrosia. Se ve que antes de dormir, en la casa 1 han cenado todos una pizza buenísima y que Laura Molero ha contado a toda la casa un cuento muy bonito para que tuvieran un sueño feliz y reparador.
Por la tarde, el grupo de peregrinos hemos tenido misa en Santa María la Mayor. En esta preciosa basílica papal esta enterrado el Papa Francisco, que desde hace unos meses descansa en la casa del Padre. Además, se encuentra debajo del altar central un relicario que contiene trozos de madera del pesebre de Belén. Para terminar la tarde hemos tomado un helado y nos hemos dirigido al hotel donde hemos disfrutado de unos deliciosos, pero salados, macarrones con queso y un tiramisú que estaba buenísimo.
La vuelta a Casa Zeferinno ha sido increíble. Francesco, nuestro conductor, nos ha dado una vuelta por Roma de noche enseñándonos los edificios más emblemáticos de la ciudad iluminados con luz artificial que parecían salidos de una postal. La cúpula de la Basílica de San Pedro es especialmente bella y majestuosa vista de noche. Los juzgados, el Castelo de Sant'Angelo, las prikmeras tumbas nobles de Roma y otros edificios céntricos que se mostraban imponentes en la oscuridad nocturna.
Hemos hecho una parada para ver el Estadio Olímpico de Roma, ya que cerca se encuentra el Estadio de Marmi, un curioso complejo deportivo al aire libre rodeado de estatuas de mármol y con una grada completa esculpida en el mismo material. En la parte central, una pista de atletismo olímpica y un césped donde se pueden practicar infinidad de deportes. Los peregrinos no lo han dudado y se han lanzado a la pista con la intención de hacer una carrera. Han corrido muchos: Miguel, Laura, Alejandro, Carmen, Nico, Virginia y otros que se han sumado a la contienda, que ha terminado sin saber bien bien quien había llegado el primero pero con todos tirados por el suelo intentando recuperar el aire bocanada a bocanada. Durante el viaje en autobús, hemos escuchado y cantado todos juntos algo de música. Miguel Bedoya nos ha enseñado una canción, Hacia Roma, que los hermanos Bedoya compusieron hace poco y que tenéis que escuchar porque es un temón.
Tras este parón deportivo, hemos continuado camino hasta la residencia, donde hemos rezado completas y nos hemos retirado a descansar, para aprovechar horas de sueño antes de recoger mañana y despedirnos de la ciudad eterna, a la que seguro que volveremos todos juntos de nuevo algún día.